María y su arranque letal

Por Laura J. Guerra Acosta

Espadas y caretas que no alcanzaron a ser destruidas, regadas por todas partes, una máquina silenciosa que cuenta el desasosiego por el que atraviesan lxs esgrimistas puertorriqueñxs desde aquel 20 de septiembre. Se quedaron sin conexión, como muchas de las compañías de comunicación en la Isla, pero su ímpetu por lo que les apasiona les hizo tomar una rápida y buena decisión. Con nada que hacer, no se podrían quedar en suelo boricua. Perder nunca es una opción, hay que ganar. Como buenxs batalladorxs, esquivaron la estacada del Huracán María. Tomaron vuelos a diferentes destinos del planeta mientras todo mermaba en la tierra que lxs hizo tan valientes. No me mal interpreten, ellxs nunca se quitaron, solo seguían su sueño: representar dignamente y hacer sentir orgulloso a su pueblo.

No es un secreto para nadie que mucha de la infraestructura de Puerto Rico no está preparada para fenómenos catastróficos de gran magnitud; y las salas que forman a los mejores esgrimistas del país no son la excepción. La Isla cuenta con 11 clubes de esgrima y todos quedaron afectados de alguna manera tras el paso de las ráfagas de 175 mph que arrasaron desde el sureste de Borinquen. Hubo clubes que sirvieron como refugios para aquellxs que perdieron sus casas.

Como flor de loto, muchxs esgrimistas decidieron renacer entre tanta destrucción. Uno de los ejemplos que mejor puede explicar la situación es el de un grupo de tres amigas que desde muy pequeñas entrenan juntas y que se apoyan en cada una de sus etapas de sus carreras como atletas. Yo formo parte de ese grupo. Al mirar a su alrededor y sin ni tan siquiera botellas para hidratarse concluyeron que solo había una salida: decidieron emprender marcha y comenzaron a hacer los trámites pertinentes, para recolectar todos los fondos necesarios e irse a entrenar a una de las cunas más privilegiadas de la esgrima, Italia. Las tres amigas, que estudian en el primer centro docente del País, debían terminar el semestre antes de marcharse para así no dejar en el aire su otro gran objetivo: terminar sus carreras y convertirse en profesionales. Con el único apoyo de sus familiares y amigos, colocaron en sus hombros la cruz de financiar la próxima aventura. Conseguir patrocinio por parte de empresas puertorriqueñas no es tarea fácil. Mientras estudiaban, trabajaron incansablemente en ventas de dulces y realizaron “fundraisers”. Semanas largas de estudio, trabajo y mucho esfuerzo dieron resultados… Como Faetón vencedor, ahora saldrán a prepararse para los Juegos Centroamericanos y del Caribe, Barranquilla 2018.

Un país como Puerto Rico que ha nacido solamente para triunfar ha perdido grandes cosas por malas decisiones, no sigamos perdiendo más. Hemos demostrado que aunque seamos pequeños territorialmente tenemos un gran corazón y anhelo por salir hacia adelante. ¡En guardia todos, luchemos hasta el final!

Referencias

Ramirez, J.C, (2018). Entrevista en persona “Qué ha pasado con la esgrima luego del
Huracán María”. Departamento de Recreación y Deportes 6 de febrero de 2018.

Rivera Roig, M. (2018). Entrevista en persona “Experiencia como atleta luego del Huracán Maria”. Yogen Früz de Los Colobos 8 de febrero de 2018.