Política y Sociedad
Política y Sociedad
colaboración por Vanelis Rodríguez
Cómo un soldado ordinario se convirtió en el eje de un escándalo mediático
El Ataque inesperado
El 13 de julio de 2007, la revista norteamericana The New Republic (TNR) publicó la tercera parte de una serie de ensayos autobiográficos, donde Scott T. Beauchamp , un soldado estadounidense sirviendo en Irak, narraba su experiencia en el campo de batalla. Titulado Shock Troops, el texto sobresalía por su temática -ejecutada con un tono frío y distante- en donde Beauchamp narra, entre otras cosas, cómo él y sus compañeros se burlan abiertamente de una mujer presuntamente desfigurada por explosivos; cómo un compañero empleó un fragmento de cráneo humano en su cabeza “como una corona” y todos se rieron; la satisfacción morbosa que siente un soldado al atropellar perros con su vehículo Bradley.
La historia comenzó en octubre de 2006, cuando Beauchamp fue desplegado a Irak al mismo tiempo que su esposa, Elspeth Reeve, empezó a trabajar con TNR. El recién instalado editor de TNR, Franklin Foer, quería incluir nuevas voces a la publicación. Reeve le sugirió a su esposo, quien podría suplir escritos personales al rotativo. Parecía la solución lógica; TNR siempre había apoyado al conflicto bélico de Irak. El primer ensayo fue publicado en febrero de 2007; pero no es hasta Shock Troops que los escritos de Beauchamp se hacen sentir en los medios.
Inmediatamente la ultraderecha pro-guerra se lanzó al ataque. Es un tiempo precario para la guerra; cada vez pierde más apoyo público. La imagen que tenga en los medios es crucial para evitar otro Vietnam. Los críticos catalogaron el ensayo como parte de una agenda liberal que buscaba “calumniar a los soldados americanos”. Al frente de este movimiento estaba Michael Goldfarb de Weekly Standard, quien se había encomendado la misión de desenmascarar a Beauchamp, tildándolo como un mentiroso.
“Así es cómo funciona la guerra: degrada toda parte de tu ser y tu sentido del humor no es la excepción.”
– Scott T. Beauchamp, Shock Troops
Foto: Samuel Vélez
A raíz de la controversia los editores de TNR lanzan una investigación para corroborar la veracidad de Shock Troops. Varios soldados ofrecieron testimonios que apoyaron lo que Beauchamp había escrito. Sin embargo, la mayoría de ellos se negó a ser identificados por miedo a represalias. A su vez, el Ejército también abrió su propia investigación. Aún con recursos limitados, Beauchamp y Reeve lograron reunir suficiente evidencia que sustentara lo narrado. No obstante, el informe final del Ejército concluyó que Beauchamp “toma trozos de la verdad y la tergiversa y exagera, para convertirse en el próximo Hemingway”.
Foer se vio bajo presión después de una amenaza de boicot publicitario a su publicación. En diciembre de 2007, Foer publicó un extenso artículo titulado Fog of War, en el cual expresa que, mientras existía una cantidad de “evidencia sustancial” para apoyar la historia de Beauchamp, “TNR no podía estar seguro que los eventos narrados en Shock Troops habían ocurrido exactamente como fueron narrados” y por lo tanto, no podían apoyar la historia. Goldfarb y la ultraderecha estadounidense se apuntaron esto como victoria.
Beauchamp quedó como un mentiroso. La carrera periodística de su esposa se truncó antes de poder florecer. Estos días, Beauchamp sigue sirviendo en el Ejército y trata de “evitar escándalos”.