colaboración por Vanelis Rodríguez


Cómo un soldado ordinario se convirtió en el eje de un escándalo mediático

 
 

“Así es cómo funciona la guerra: degrada toda parte de tu ser y tu sentido del humor no es la excepción.”

– Scott T. Beauchamp, Shock Troops

Foto: Samuel Vélez

A raíz de la controversia los editores de TNR lanzan una investigación para corroborar la veracidad de Shock Troops. Varios soldados ofrecieron testimonios que apoyaron lo que Beauchamp había escrito. Sin embargo, la mayoría de ellos se negó a ser identificados por miedo a represalias. A su vez, el Ejército también abrió su propia investigación. Aún con recursos limitados, Beauchamp y Reeve lograron reunir suficiente evidencia que sustentara lo narrado. No obstante, el informe final del Ejército concluyó que Beauchamp “toma trozos de la verdad y la tergiversa y exagera, para convertirse en el próximo Hemingway”.


Foer se vio bajo presión después de una amenaza de boicot publicitario a su publicación. En diciembre de 2007, Foer publicó un extenso artículo titulado Fog of War, en el cual expresa que, mientras existía una cantidad de “evidencia sustancial” para apoyar la historia de Beauchamp, “TNR no podía estar seguro que los eventos narrados en Shock Troops habían ocurrido exactamente como fueron narrados” y por lo tanto,  no podían apoyar la historia. Goldfarb y la ultraderecha estadounidense se apuntaron esto como victoria.


Beauchamp quedó como un mentiroso. La carrera periodística de su esposa se truncó antes de poder florecer. Estos días, Beauchamp sigue sirviendo en el Ejército y trata de “evitar escándalos”.