Política y Sociedad
Política y Sociedad
Cruzar la frontera con todo lo que apunte al Norte
Aunque Estados Unidos es una nación compuesta de diversas razas y recibe inmigrantes legales e ilegales de todas partes del mundo, es el cruce ilegal de la frontera por parte de los mexicanos la que ha llegado a cobrar notoriedad en la prensa, la cultura popular y la política.
Quizás se sienta distante a la pertinencia de un joven puertorriqueño que un mexicano se lance al desierto a jugarse la vida buscando un futuro. Pero en estos tiempos esa distancia se ha hecho relativa porque la cultura popular le ha dado voz a la situación. Algunos jóvenes, por ejemplo, cobraron conciencia del problema migratorio en los Estados Unidos luego de escuchar la canción de Residente Calle 13, Pa’l Norte.
Este sencillo, al igual que otros temas de diversos intérpretes y películas como “La misma luna”, ha despertado la curiosidad por el tema. Y los jóvenes puertorriqueños comenzaron a preguntarse cómo sería ese “deporte de emigrar”, como canta Calle 13. ¿Quién mejor para contestar esta pregunta que un joven que se “ha ido pal Norte sin pasaporte”? Le llamaremos Rey para mantener su confidencialidad.
Caminando bajo el sol caliente de medio día, Rey salió de su país con nada más sobre su espalda que las ganas de llegar, una brújula y todo lo que apuntara al Norte. Pasadas cuatro horas en el desierto de Sonora, pisó suelo norteamericano por primera vez en octubre de 2002. A los 23 años, cruzó por su cuenta para hacer dinero en “la tierra de las oportunidades”. Tenía una idea de las rutas para pasar el desierto porque había visto los mapas, pero en realidad, su primer cruce fue una lotería. Al día de hoy, Rey ha cruzado la frontera entre México y Estados Unidos ilegalmente cinco veces, y apenas tiene 28 años.
La segunda vez que se aventuró al cruce salió de Nogales, México, acompañado de un amigo. Esa vez fueron atacados en el desierto por asaltantes que le llevaron todo el equipaje. Pasaron tres días caminando “por el desierto con los pies a la parrilla”, citando a Calle 13, y dos noches con frío, durmiendo en las montañas e intentando evadir a la Patrulla Fronteriza.
Rey ha hecho el cruce tantas veces porque no se ve viviendo en “el Norte”. Al cabo de un tiempo, extraña a su familia y cuando reúne suficiente dinero regresa a su casa hasta que entienda necesario volver a cruzar. Pero luego de esa mala experiencia que vivió en el desierto la última vez decidió hacer sus próximas encrucijadas acompañado de “coyotes”.
Los “coyotes” son una organización que vive del tráfico de indocumentados y se lucra del sueño de muchos paisanos de llegar a la tierra de los “pinches gringos”, como le llaman a los estadounidenses. Su labor es llevar a un grupo de inmigrantes de un lado de la frontera al otro, sin ninguna garantía. El largo del viaje, las condiciones y la seguridad de llegar vivo dependerán de la cantidad de dinero que el migrante pueda pagar, según contó Rey mediante varias entrevistas telefónicas con la periodista.
Mientras más se pague, el cruce es más seguro, rápido y “oficial”. De hecho, si se paga lo suficiente, alcanzando la cifra de $2,000, hay coyotes que tienen los contactos internos necesarios para pasar a los ilegales por las mismas oficinas migratorias en la frontera.
Una vez llegan a los estados de destino, detienen al grupo de “mojados”, como se les conoce a los ilegales, en espacios sin amueblar o “casas de seguridad” en lo que se tramitan los pagos. Pasan entonces a localizar a los familiares de los recién llegados y pedir el depósito completo del dinero. Cuando aseguran las transacciones, liberan a los detenidos.
Del indocumentado no poder pagar la suma final que se le pide, los coyotes pueden escoger entre golpearlo, regresarlo a México o dejarlo tirado en el desierto a su suerte. Pero tratan de llegar a un arreglo pues los traficantes no quieren perder dinero. “Cuando te tienen en la casa de seguridad, pagas porque pagas”, comentó Rey, quien ha cruzado tres veces acompañado por coyotes.
En otras ocasiones, llevan al indocumentado ante su familia. Uno conduce, uno se baja del auto a cobrar el dinero y el tercero se queda con el ilegal. “Si algo sale mal, el que está adentro tiene un arma y te puede disparar”, contó Rey.
Pero esto no se compara con el número de mexicanos que muere en el intento de cruzar el desierto fronterizo entre México y Estados Unidos, el cual sobrepasa la cifra de 3,700 personas desde 1994, según el Colegio de la Frontera Norte. Después de todo, pasan horas largas esperando bajo el sol del desierto para evadir ser vistos por las autoridades, ya que los coyotes viajan con una veintena de ilegales a la vez, lo que puede llamar la atención del “Border Patrol”. “No es tanto lo que se camina, sino la espera por evadir el helicóptero de la Patrulla Fronteriza”, confesó Rey. Otras muertes son por hipotermia, deshidratación y picadas de animales peligrosos, como serpientes o escorpiones. Del mismo modo, otros viajeros mueren al ser abandonados por los coyotes cuando están heridos o enfermos y pueden retrasar a la “manada”.
Cruzar con asistencia de un coyote no merma los riesgos del cruce; no obstante, hace el viaje más efectivo, ya que tienen toda una estructura de cómo burlar la ley, pero esto puede ser un arma de doble filo.
En una de las ocasiones, los coyotes le pidieron a Rey $800 antes de salir de México pero le cobraron el doble al llegar a Estados Unidos. Al no poder prestar el dinero para su liberación lo detuvieron por dos días y una noche en la “casa de seguridad” manteniendo agresiones verbales de ambas partes.
“Esos tipos eran más complicados. Cuando llegamos a la ‘casa’ tenían a dos muchachos que no habían pagado amarrados, desnudos y le estaban dando con la pistola de descargas eléctricas”, recordó Rey temiendo que le sucediera lo mismo en aquel momento. Después de todo, su familia pagó por su libertad y como en ocasiones anteriores intentó olvidar las experiencias “sufridas” del desierto.
Rey no terminó la universidad y ha intentado en varias ocasiones tramitar sus documentos legales pero entiende que es muy costoso y el servicio en la Embajada es pobre. Sólo hay una sede que atiende los casos para todo México y cobran $100 cada visita. Tampoco ha contemplado la idea de casarse para obtener la residencia pues no se ha orientado con un abogado migratorio. Según el vice-cónsul de México en Puerto Rico, Luis Arraiza Kamm, la contraparte americana tendría también que tener propiedades y cuentas de banco.
La Ley migratoria actual de los Estados Unidos favorece las solicitudes de visas para personas profesionales y de dinero, mientras que la clase obrera se ve obligada a entrar por métodos ilegales por no tener el respaldo oficial.
No es menos cierto que un por ciento de ilegales se suma a la tasa de criminalidad en los estados americanos en los que se establecen, pero otros indocumentados está ejerciendo trabajos necesarios. “Estados Unidos necesita una mano de obra barata que desgraciadamente es el trabajo que la persona de bajos recursos busca”, explicó Roberto Aguilar, mexicano con residencia en Estados Unidos.
“La autoridad migratoria de Estados Unidos permite entrar al país el talento intelectual de ingenieros, científicos… El mismo gobierno de Estados Unidos busca y promueve que esta gente venga a trabajar”, añadió Aguilar, a quien City Bank le gestionó su residencia para ejercer como relacionista público. “Si no tienes una preparación académica, es muy difícil conseguir una categoría de visa que te permita a entrar a los Estados Unidos, porque las clasificaciones están dirigidas en su mayoría al trabajador diestro y profesional”, dijo Lolita Semidey García, abogada migratoria.
“Las personas se toman el riesgo de cruzar ilegalmente porque entienden que van a conseguir trabajo”, señaló la Licenciada. Y aunque lo consiguen, por ser residentes ilegales, son víctimas del maltrato laboral, poca paga y no tienen beneficios como Plan Médico y Seguro Social.
Rey, por ejemplo, tiene una vida normal en Phoenix, pero para efectos legales no es más que un “fantasma”. No tiene crédito y trabaja con una “green card” y seguro social por los que pagó $80 a un falsificador. “Estar viviendo ilegal acá, te priva de muchas cosas que quisieras hacer. Como ser humano no se puede estar viviendo clandestino todo el tiempo”, concluyó.
Sin embargo, es más fácil conseguir cobija en el Gobierno americano si los ilegales aceptan enlistarse en el ejército de los Estados Unidos. Incluso, la Reforma Migratoria de 1986 “perdonó”, en su momento, a 2.7 millones de indocumentados bajo la categoría de “extranjeros admisibles” a aquellos que se anotaron en las fuerzas armadas.
“Firman para que le den la ciudadanía y les den unos cuantos dólares que les van a servir para ayudar a su familia, ya sea la misma que esta ilegal o la que tienen en su país de origen. Te dan un entrenamiento de seis semanas y simplemente te dicen así es como te tienes que vestir y ésta es el arma que tienes de usar y te mandan como carne de cañón.”, comentó Elena Pérez-Arce, inmigrante mexicana legal que actualmente tiene la residencia permanente luego de casarse con un puertorriqueño.
El Congreso de Estados Unidos aprobó una Reforma Migratoria en el 2006, que aunque ya ha sido enmendada, supone beneficiar a 7 millones de trabajadores mexicanos ofreciéndoles empleo temporal por seis años mientras tramitan su residencia, siempre y cuando paguen sus impuestos y no tengan antecedentes penales. Pero por otra parte, busca cerrar herméticamente la frontera y perjudicar los derechos de los trabajadores indocumentados y cualquier compañía que los contrate, según el documental “El drama de los inmigrantes” de Discovery Channel.
El tema de la inmigración también ha sido un foco importante en la contienda presidencial de los Estados Unidos este año. Ambos candidatos han incluido propuestas para la resolución del problema migratorio del País, cada cual desde el crisol de las creencias de su partido y será interesante ver como esto afectará en la decisión de los 10 millones de votantes latinos en Estados Unidos.
El pasado 13 de julio, el candidato a la presidencia por el Partido Demócrata, Barack Obama, dijo que el sistema no funciona cuando 12 millones de personas están viviendo a escondidas y cientos de miles de personas están cruzando las fronteras. “When all that happens, the system is just not working and we need to change it”, concluyó el actual senador.
Sólo queda esperar y ver, de parte del político que sea, cuál será ese tan esperado cambio para los inmigrantes y cómo cambiará el sistema de acuerdo con el partido que tome el poder luego de las elecciones estadounidenses.
Mientras tanto, miles de personas, como Rey, siguen cargando el bulto que legal no cargarían ni obligados porque el suplicio de un papel los ha convertido en fugitivos, como dice Ricardo Arjona en su canción “Mojado”.
por Viviana Torres Mestey
“Ser un emigrante ese es mi deporte…
Hoy me voy pal' norte sin
pasaporte, sin transporte… a pie...”
Calle 13- Pal Norte
“por el desierto con los pies a la parrilla…”
“Pa' que no me vean los guardias
y los perros no me huelan…”
“Protecting the homeland”
“We protect America, are you up to the chalenge?”
“Now, more than ever, this border must be guarded.”
“As customs and border protection, we have become the most effective border security force in the world.”
“We are a world class law enforcemnt agancy, 11 thousand strong and growing.”
“24/7 we protect our freedom and our way of life”
Anununcio del Board Patrol de EEUU
“Cada año, más de 1 millón de personas cruzan la frontera en busca de un futuro mejor”
Documental de Discovery Channel:
El drama de los inmigrantes
Discurso para National Council of La Raza: Obama and Macain on inmigration
(Julio 13, 2008)
foto: Viviana Torres Mestey