J’universitarios
J’universitarios
Los chicos y chicas “cool” habían arrimado temprano las tétricas sillas de cafetería hacia el rincón caliente dónde se codeaba la más pura chulería de la universidad. La chica con el suéter pulgada-bajo-teta enseña el ombligo deforme y bronceado, perforando una panza esquelética y seductora. El pelo artificiosamente rizo y abrillantado se encaracola sobre los hombros descubiertos y fofos por falta de verdadero “aguante”. Sentado a media nalga... en el filo de plástico percudido de la miserable silla, con el coxis aplastado y la mirada encorvada como la espalda, el tipo balbuceó su coraje por el abuso excesivo de poder a que son sometidos en este “jodido recinto”.
« Mira que tener que espetarse 3 capítulos de química en el fin de semana, además del maldito ensayo para Huma... y como si fuera poco, los 30 ejercicios “de masturbación” de cálculo »
El tipo ocultaba su escuálida estructura ósea y rancio pellejo bajo unos amplísimos pantalones curdoroy y un igualmente amplísimo suéter Mossimo, maltrecho y gastado de tanto lavar... como debe ser. El pelo en piquitos envaselinados parecía mantener unidas todas las partes necesarias para evitar el escape inefable de tanta juvenil intelectualidad. La chica apretaba los labios morados, haciendo juego con las nalgas escuálidas que se marcaban bajo el apretado PepeJeans, mientras miraba sin escuchar a su compañero de gufeo ese inmisericorde lunes por la mañana...
“Qué bueno está este tipo... y no se dá cuenta” pensaba la chica mientras se aprovechaba para tasarlo cuando estaba sentado... como ahora, hablando mierda...como siempre. Ambos se aprestaban a asistir a la clase de Espa a las 10 de la mañana, pero habían sacrificado unos minutos para recibir con el saludo protocolar a los panas del jangeo que intentaban despertar a fuerza de café pelao.
«El pary del sábado estuvo rankiao... ese Jimmy está siempre en un viaje... »
« Y Tere está bien loca si se cree que él no se dió cuenta del periqueo que le tenían montao..»
El fupista revoltoso, y maloliente a prejuicio, se acercó para saludar “Vayamano.. Queslaqueay?” Todos lo saludan solidarios, con sonrisita pendeja de yo no fui.
Las 10 y cinco... el profe nunca llega a tiempo así que no hay prisa en presentarse al sagrado espacio de formación humana integral, al momento sublime de transmisión cultural a que son sometidas las masas novatas y peludas en esta sociedad progresista y democrática. Él estaba repitiendo la clase... porque el semestre pasado se dió de baja por culpa del profesor patuleco ese, que hablaba del real-imaginario como si estuviera en un orgasmo novelístico de 500 páginas de duración.
Ahora los dos se matricularon con el profe nuevecito socialista-machetero, poeta de cuneta estancada, que está “nice” porque les habla claro y los exámenes son “descoje”. Una caminata apresurada hacia la sala de clases, saludando par de panas chocando las manos hacia arriba como en saludo nazi, los lleva al encuentro sublime con la dura realidad... “el profe no vino hoy y dejó asignado leer el próximo capítulo”.
« Cabrón... pude haber dormido hasta mediodía »
La chica aprovecha para pedir prestada la libreta de Econ a su “amiga” la estofona-nerda-jincha que se sienta a su lado en la clase de la profe machúa, dis que feminista, y que la trae loca... a un pelito de la D. El conocimiento atesorado en esa meticulosa libreta le permitirá “aprender” los conceptos fundamentales expuestos en las últimas 3 clases a las que tuvo que ausentarse por estar “indispuesta” .. para el aburrimiento.
« Nos vemos Ricky... mañana te veo en naturales... llámame si vas esta noche... »
El tipo arrastró su curdoroy relleno de humanidad por el pasillo abarrotado de libros, hormonas, sueños y frustraciones y miró de paso un papel pegado a la pared que leía “Nuestra misión es educar para la vida”. ¡Mierda!.. se me olvidó que hay que entregar hoy el peipar de inglés... desapareció raudo y veloz por el oscuro pasillo... por el que regresaría más tarde... a iluminarse con una educación de excelencia.
Clase cancelada
colaboración de Waldo Torres