¡Qué Jota!
¡Qué Jota!
Dieron las 9:00 de la noche y la fila de gente en el cine llegaba hasta el estacionamiento de Montehiedra. Decenas de personas de todas las edades olvidaron el frío de las salas de cine y se vistieron cual si fueran a perrear en alguna discoteca hasta el amanecer.
El cuadro era de mucho bling-bling, mini faldas, escotes pronunciados, tacos, mahones y “T-shirts” extra grandes, gafas oscuras y grandes espectativas…
Se llenaron dos salas tepe a tepe, y comenzó el murmullo, la risa y los comentarios en voz alta. Todo el mundo quería ver a Daddy Yankee encarnando a Edgardo Dinero, el bichote del caserío Valle Verde que cambió las drogas por la música.
Y de repente… ¡Luces, cámara, acción!
Se encendió el Talento de Barrio al ritmo del “underground” y todos los allí presentes nos embarcamos en un viaje por la vida en el caserío. Ver las noticias del canal once a las 6:00 de la noche un viernes, o ver una película de Vicente Castro en el canal cuatro, no se aleja mucho del retrato social que sugiere esta película. Tiros al aire, niños alcanzados por balas perdidas, puntos de drogas, alcoholismo, deserción escolar, maltrato infantil, servicios sociales, dinero, afán de lucro, fama, armas legales e ilegales, presos, reggaetón, carros caros, violaciones sexuales, policías como tontos, cementerios, corrupción, discotecas, etc, etc, etc. En este sentido la película mostraba una realidad predecible, plasmada en la pantalla grande con mucho presupuesto y con una excelente edición y fotografía.
Por otro lado estaba el guión… Es cierto que es importante reflejar la idiosincracia puertorriqueña, y es cierto que el lenguaje callejero o de barrio es muy particular; peeeeroooo, también es cierto que la responsabilidad de la palabra dicha y la coherencia deben ir por encima de cualquier otra consideración. Esto no supone hablar coloquialmente, esto supone expresar el carácter pueblerino teniendo en cuenta la difusión que puede tener un proyecto fílmico como éste, que quiérase o no, busca retratar la sociedad puetorriqueña.
En ocasiones los diálogos parecían improvisados, reinaban los baches, las muletillas, la palabrería, los insultos, y la percepción de estar escuchando analfabetas funcionales. Para darles un ejemplo, imagínense hora y media de esto:
-C@br0^, ¿qué es la que hay?
-Ya tú sa’e, tranquilo-quieto.
-¿To’ está claro?
-Tranquilo, tranquilo, to’ va corriendo.
-Me llamas, papi, cualquiel cosa…
-Sí sí, papi, cuenta con eso, el material está seguro.
-Ta’ to’ habla’o entonce’. Pues dale, voy pa’ casa e’ mai, le caes allí, cualquiel cosa.
-Dale, papi, hablamo’ horita.
Si los diálogos fueron así de “coherentes”, ni se imaginan las canciones y la inspiración que tenía Edgardo Dinero, el personaje interpretado por “El Cangri”, al escribir. En una escena en que le enseña una de sus canciones al rapero Julio Voltio, dice: “Somo así underground, tamo’ aquí bien postea’o, a tu gata pónganle el canda’o, que esto va mucho con demasia’o… Viste, esta idea yo la hice cuando estamo’ en la discoteca, que tú sa’e que hay un montón de mujeres que se sueltan, que andan engrilletá’s y vienen a perrearle a uno, que andan con su potro”... ¿?
Edgardo Dinero, en otro de los diálogos de la película, mientras su madre le discutía por estar metido en las drogas, dice: “ahh, ahora se yo, los políticos roban, los abogados roban, to’ el mundo roba y yo soy el peol del mundo. ¿Qué tú te crees, qué porque yo tengo un traje y aquel hable bonito te hace una persona decente? Estás bien equivocá’, ¿sabes?”.
Es probable que esa misma actitud hacia los políticos y los abogados es la que explica que Daddy Yankee apoye al candidato republicano para la presidencia de Estados Unidos, John McCain. Seguramente ve en él su reflejo, o lo ve como su “boss”, o como una fuente de ingreso, y al diablo con los principios.
Y me pregunto yo, ¿John McCain habrá visto Talento de Barrio? Porque difícilmete a esta película le puedan poner subtítulos, y el senador no debe hablar ni gota de español. No obstante, parecía muy contento abrazando al rapero hace varias semanas cuando anunció el respaldo electoral de Daddy Yakee para su campaña electoral.
Barrió sin talento
¡Dame Play!
Mariela y Aurora de encubiertas de parte de LaJota
Mientras mi cabeza daba mil tumbos en el asiento, el público dialogaba con la pantalla y con los personajes como si estuvieran allí presentes. Se reían, se burlaban, se identificaban, o simplemente fueron por puro faranduleo, pero lo cierto es que en ningún momento hubo silencio en la sala.
La moraleja de la película fue que “uno puede sacar al hombre de la calle, pero no a la calle del hombre”. De esta manera cerró con broche de oro la trama, seguida de los aplausos del público, como cuando aterriza un avión proveniente de Nueva York en el Aeropuerto Luis Muñoz Marín.
“El Cangri” no piensa quedarse callao. El próximo capítulo del rapero será su participación como moderador del debate de los candidatos por la gobernación de Puerto Rico el próximo 9 de octubre, organizado por el periódico Primera Hora y Univisión. Sabrá Dios si le da por incursionar también en la política puertorriqueña. Estaremos pendientes de lo que acontezca allí.
Hasta entonces… Esta historia continuará…
por Aurora Muriente Pastrana
Canción de SieteNueve