El edificio de la Escuela de Comunicación (COPU) -que se encuentra clausurado indefinidamente tras el paso del huracán María por razones de seguridad- será rehabilitado en dos fases con el objetivo de reubicar nuevamente a la comunidad universitaria en ese edificio.

El director de la Escuela, Dr. Jorge Santiago Pintor, informó que el sistema de  impermeabilización del techo se perdió completo, lo que provocó que gran parte del interior del edificio se mojara. Todo el mobiliario -escritorios, sillas, pizarras, proyectores fijos colocados en los salones- así como varias computadoras, documentación y material de las oficinas de varios profesores y administrativos resultaron dañados debido a que el agua percoló por las paredes del segundo y del primer piso.

Según el funcionario, la Oficina de Planificación y Desarrollo Físico (OPDF) de la Universidad de Puerto Rico (UPR) contempla la rehabilitación del edificio en dos fases: la primera es la reparación del techo -que se espera tome unos cuatro meses desde que comience- y la segunda es la reconstrucción del interior del edificio.  

“La preocupación que tenemos todos es que la rehabilitación de un edificio temporero no resuelve el problema que lleva sufriendo a Escuela durante 46 años de tener una sede segura y adecuada para atender a su comunidad universitaria”, expresó.

El Director de COPU recordó que la Escuela perdió todas sus instalaciones tras el paso del huracán Georges en 1998, cuando se reconstruyó el edificio temporero que María azotó hace casi ocho meses, y cuya rehabilitación aún no ha comenzado.

“Si se suma la inversión de dinero que se hizo en 1998 más la cantidad que se usará para arreglar estos daños, ese dinero se pudo haber utilizado para la construcción de un edificio resistente, duradero y permanente para la Escuela. Estas son soluciones temporeras para un problema permanente”, aseguró.

Santiago Pintor destacó que no se perdió gran parte de las computadoras de los salones de clases, ya que fueron rescatadas y reubicadas en un almacén en la Facultad de Humanidades y, posteriormente, se colocaron en varios salones de Plaza Universitaria, donde se están dando las clases de forma temporal.

Asimismo, la colección de la biblioteca se salvó, porque se ubicó en cajas en el Archivo General y, ahora está disponible en la José M. Lázaro, donde la biblioteca de COPU está dando servicio. Igualmente, los expedientes de los estudiantes se salvaron y fueron reubicados. No obstante, estima que las pérdidas por daños en el edificio sobrepasan el medio millón de dólares, pues los hongos provocados por la lluvia y la humedad han proliferado en su interior.

“Se supone que, de acuerdo con OPDF, la reconstrucción demoraría alrededor de un año. Según nuestra experiencia con Georges, creo que podría demorar cerca de dos años”, puntualizó Santiago Pintor.